Tras nuestra insistencia desde hace meses para que se devolviera lo sustraído en octubre de 2020 del pago del CRP del 2019 (un 15% aproximadamente del total) y reconocer el SAS que del pago previsto por ellos del CRP de 2020 habían sustraído también un 10% aproximadamente, ayer pudimos conformar que ambas deudas están incluidas (al menos por ahora) en la nómina complementaria de noviembre, que se abonará a final de este mes, junto a la extra de Navidad y la nómina de diciembre.
Celebramos que, por fin, el SAS abone lo que, según sus cuentas, era nuestro. Peeeeero…
Nosotros seguimos insistiendo en que lo que se va a pagar completa lo previsto por el SAS de forma unilateral, pero no satisface completamente las expectativas porque:
- A nuestra masa salarial por CRP año tras año se sigue sustrayendo lo que corresponde al remanente que se originaría por los objetivos no conseguidos. Y eso ya asciende a casi un 30% del total.
- El CRP del 2020, en concreto, se debería haber pagado al 100% por no ser aplicable los objetivos que se pusieron a centros, unidades y trabajadores antes del tsunami asistencial de la pandemia. Con este 10% que se va a abonar ahora, seguiría faltando otro casi 30% más del total previsto en la tabla de retribuciones. Eso sí que sería pagar el esfuerzo de verdad, merecido y más que merecido.
- Lo que pedimos es la consolidación de toda esa masa salarial, a la vista de que la evaluación de objetivos, los factores de corrección y las evaluaciones individuales siguen siendo un desastre cada vez peor. Casi ningún trabajador conocía sus objetivos individuales para 2020. Y el agravio al comparar las notas de los sanitarios con las de las unidades no asistenciales es indignante.
En resumen: nos alegramos de que el SAS salde sus deudas reconocidas con los trabajadores, pero este sistema de incentivos no funciona. Nuestra masa salarial debe consolidarse ya.
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