Esta área cuenta desde principios de este año con un profesional menos
15/1/2025.- Entre las medidas extraordinarias enfocadas a minimizar la repercusión de la pandemia, se solicitó a los facultativos realizar grandes esfuerzos personales. En ese sentido, de forma circunstancial, se llegó al acuerdo de solicitar que la atención urgente y final (monitorización y parto) a la gestante en nuestra provincia se centralizara en el Hospital Materno Infantil. Dicha actividad, que incluye urgencias atendidas, partos y consultas de monitorización, corresponde en la actualidad a la suma de las que anteriormente se llevaban a cabo en dicho centro y en el Hospital Virgen de la Victoria. Esta atención fue asumida desde ese momento y hasta finales del pasado año 2024 por cuatro facultativos del Hospital Materno Infantil, más otro del Hospital Virgen de la Victoria que, además de llevar a cabo la guardia médica correspondiente, contribuía a la cobertura asistencial durante el horario de mañana en las mismas condiciones que los otros.
En cifras, la atención a estas pacientes se traduce en más de 13.000 consultas anuales de monitorización fetal (que han incrementado un 34% desde 2017), un promedio anual en torno a 33.000 urgencias, con cifras que también van subiendo año tras año, y un volumen de partos que ha crecido desde 2019, alcanzando un máximo de 5.302 partos en 2024, lo que supone un incremento del 8,94% respecto a 2023. Todo ello requiere un equipo constante y altamente capacitado para asegurar la calidad y seguridad del seguimiento prenatal.
Sin embargo, esta situación se ha establecido de forma definitiva y la infradotación de las plantillas en ambos centros, junto a la imposibilidad de alcanzar un acuerdo, ha dado como resultado que la gerencia del Hospital Clínico haya reducido dicho recurso, al suspender la participación del facultativo en la jornada de mañana.
Las consecuencias de ello no solo hacen que se resienta la asistencia que se presta en el área de urgencias, sino también en las consultas de monitorización y paritorios, lo que repercute muy negativamente en los protocolos de alta precoz y sobre la experiencia de las madres durante la recuperación. Como se puede entender, al centralizarse la monitorización y asistencia al parto de todas las pacientes que antes acudían al Hospital Clínico, empezaron a hacerlo al Hospital Materno-Infantil, de ahí la redistribución de recursos humanos que se llevó a cabo. Con todo ello, es claro que mantener y fortalecer la dotación de estos profesionales no solo asegura la continuidad del cuidado, sino que también mejora los resultados clínicos materno-fetales y optimiza la utilización de recursos hospitalarios. Por el contrario, su reducción traerá consigo una peor respuesta a la creciente demanda asistencial, así como un incremento de los riesgos asociados con complicaciones obstétricas, tanto en situaciones urgentes como programadas.
Desde el Sindicato Médico de Málaga, en consonancia con lo reclamado por parte del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Materno-Infantil, consideramos que mantener la ratio de 5 facultativos es fundamental para garantizar la cobertura de urgencias obstétricas, paritorios y monitorización fetal, así como para minimizar riesgos y responder precoz y eficazmente a las complicaciones esperables. Reducir el número de facultativos destinados a estas labores podría comprometer la seguridad de las pacientes y la capacidad de respuesta en situaciones críticas. Por otro lado, una plantilla adecuada nunca debe mantenerse empeorando las condiciones laborales de los médicos, por lo que instamos a la Administración, a las gerencias de los centros y a las jefaturas de servicio a no olvidarlas en la búsqueda de posibles soluciones.
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